Ella huía de sí misma.
Ella quería perderse y no encontrarse más con Ella.
Ella se hacía las maletas y se enviaba lejos. Ella rompía listines telefónicos, quemaba fotos, borraba mensajes, deshacía esquemas, callaba más y pensaba menos.
Rompía con todo porque no quería ser aquello: Aquella Ella.
-¿Preparados? ¿Listos? -preguntaba Ella y salía al extarior mostrando siempre la misma máscara.
Ella cada día sorteaba con menos gracia los listones que le iba poniendo la vida.
Despacio avanzaba y caía sola Ella, para volver a levantarse con menos fuerzas y menos ganas de avanzar.
Algunos listos pasaban de Ella. Otros no sabían quién era Ella. Algunos otros no sabían quiénes eran ellos mismos como para pararse a pensar en Ella,
a pensar con Ella,
a pensar por Ella,
a cuidarla a Ella.
Ella quería ser simple, sencilla, normal, corriente, natural...
Simplemente Ella.
Sencillamente Ella.
Una Ella normal y corriente,
como era natural en Ella.
Ella no quería ser más aquella Ella,
no otra que no fuera Ella,
ni más ni menos que Ella misma.
Ella.